Cumplidores, y respetando el trabajo del creativo que para eso le pagan.
No podía dejar pasar esta secuencia, no solo por el resultado (júzguenlo ustedes), sino por el respeto a un proyecto en el que un cliente valora por lo que ha pagado.
Sinceramente, con clientes así, da gusto.
Mis deseos de éxitos para Slabón.